El Regal Barcelona hizo valer su superioridad incontestable en la ACB y derrotó nuevamente, por tercera vez consecutiva (55-64) al milagroso Bizkaia Bilbao Basket, que entra en la historia de la ACB por su hazaña en forma de subcampeonato.
El mayor presupuesto, la mejor plantilla, el mejor equipo y el mejor jugador de la Liga ACB son suficientes argumentos para arrollar a sus rivales, lo cual no le quita el mérito que le corresopnda. Este triunfo hace hoy más incomprensible su derrota contundente en la final del año pasado, ante un rival más completo y poderoso que el de esta final, pero no por ello más fuerte que el nuevo campeón de la ACB.
Juan Carlos Navarro y Víctor Sada, los mejores de la temporada junto a Lorbek, también fueron decisivos en el partido que cierra la ACB. El primero, con una de sus habituales rachas interminables de triples en los momentos importantes. El segundo, por su espectacular crecimiento, a falta de incrementar su anotación. En la parte negativa, Ricky Rubio y una serie de jugadores con síntomas de no estar ya al máximo nivel -Morris, Ingles, Lakovic, N’Dong- que llaman al menos a una pequeña revolución en el vestuario.
Bilbao hizo su mejor partido de la serie final, arropado por un ambiente que ha pasado ya a los anales del baloncesto español y que es de esperar que se sume a aficiones volcadas con este deporte, como Málaga o Vitoria, entre otras. Un arranque espectacular de Mumbrú (12 puntos con 5 de 5 en tiros de dos al descanso) puso a su equipo con 7 puntos de ventaja (19-12) en el primer cuarto. Corrieron, sin dejar opción al Barça a defender como sabe, en estático.
En el segundo, la intensidad y velocidad de BBB bajó lo suficiente para que el Barça, a tres cuarto de gas y con Víctor Sada haciendo de base y pívot (acabó con 8 rebotes y 14 de valoración), se pusiese a la altura y se fuese al descanso con uno de ventaja (29-30). Desconcertante para un equipo que, sin Jackson hasta el momento, había estado a un gran nivel y que había visto el nulo acierto de su rival en triples (llegó a acumular 1 de 11 en triples al descanso). El rebote ofensivo había tenido mucho que ver en el equilibrio en el resultado.